No nos hace falta el licor para sentir la embriaguez del alma,
No nos hace falta quitarnos la ropa para esta desnudos,
Ni escuchar qué pensarán los demás para estar seguros.
No nos hace falta un contrato para entregarlo todo,
Ni comprarle al tiempo las horas para gastarlas enteras,
Porque no nos hace falta nada que no seamos nosotros para estar al otro lado del mundo,
Al otro lado del tiempo, al otro lado de las nubes.
Ahora es claro que, más que nada por convicción,
El viento trae, aún de la callada lontananza,
Las caricias prometidas y los aromas soñados,
Te trajo a vos, a vos tan dulce, tan suave.
Y te reconocí casi de inmediato,
El pago por mi trato,
Mi regalo por el pacto secreto con la luna,
Con el lucero que baña las olas en las noches
Y baila en mis pupilas cuando estás frente a mi.
El amor es una conspiración del universo, aun no sé bien si a nuestro favor o en nuestra contra...
domingo, 18 de noviembre de 2012
viernes, 1 de junio de 2012
Por ti
Por ti, al otro lado de mi mundo, por ti he escrito mis versos más dulces y secretos,
por ti en la callada estancia de mis sueños construí una casita para vos y este amor,
por ti le cante mis dolores a la luna para tener siempre una sonrisa que te reconfortara,
por ti me hice más grande para abrigarte y darte refugio donde pasar los temores,
por ti y ahora que suena a reclamo se me hace tan poco, moví las manecillas de reloj hacia atrás
para que te quedaras a mi lado mucho más.
Por ti fui yo, una pequeña niña jugando a la mujer fatal,
pero totalmente desarmada y sin escudos, con las puertas abiertas de par en par,
los brazos listos para abrazar y la ventana del alma sin cortinas para que veas todo dentro de mi.
por ti en la callada estancia de mis sueños construí una casita para vos y este amor,
por ti le cante mis dolores a la luna para tener siempre una sonrisa que te reconfortara,
por ti me hice más grande para abrigarte y darte refugio donde pasar los temores,
por ti y ahora que suena a reclamo se me hace tan poco, moví las manecillas de reloj hacia atrás
para que te quedaras a mi lado mucho más.
Por ti fui yo, una pequeña niña jugando a la mujer fatal,
pero totalmente desarmada y sin escudos, con las puertas abiertas de par en par,
los brazos listos para abrazar y la ventana del alma sin cortinas para que veas todo dentro de mi.
domingo, 15 de abril de 2012
Mientras duermes
Mientras duermes, y no lo digo por el tiempo que pasas con los ojos cerrados lejos de este mundo en tus sueños, sino mientras abres la mente y el corazón a este amor que te tengo, a mis manos abiertas para ti, a mi pecho silente que guarda un espacio con tu nombre, mientras quitas el cerrojo de la puerta por las noches y de tus labios en el día, mientras amaneces a mi lado, mientras decides dejar que me quede y hablemos hasta el amanecer, mientras te vas o te quedas, mientras abandonas las ilusiones y te dedicas más bien a construir, mientras caen las hojas del otoño, mientras duermes pestañeando yo me quedo aquí esperando, el momento justo en que despiertes, para robarte un beso, para llevarte lejos y que escuches las historias que te conté durmiendo.
lunes, 13 de febrero de 2012
Ahora lo sé
Sé que no es sano, intentar
girar el reloj de arena,
se que no es adecuado, saber
aveces que esconden
esos pequeños granos, pero tome
valor, me despoje
del miedo y desenterré una
historia, un pasado que
no me pertenece, pero que me ha
enseñado muchas cosas.
Te he dado todo, te ofrecí todo
de mi, rasgue mis
prendas para abrigarte en
invierno, le quite calor a mi corazón,
con tal de que el tuyo no
pasara frío, pero hoy un viento que
regreso del pasado, me elevado
y me ha hecho chocar con el mundo.
Mujer porque que fuiste a si
conmigo, he sido solo tu guardián, y lacayo,
pero tu hacia mi solo has sido
cual reina arrogante y misera,
pues para mi solo dejas las
migajas que los demás no quieren.
A todos nos llega una luz, pero
a mi me ha llegado un sol,
que me ha hecho abrir los ojos
y he sabido por fin, que volare solo,
y que dejare tus manos, porque
se mujer, lo se ahora, que mi vida,
esta lejos de ti.
Escrito por Alexander Arcos.
Así
como la vida las letras suenan mejor compartidas, por eso abro este espacio
para los que quieren compartir las letras de su vida.
domingo, 6 de noviembre de 2011
Travesía a la nada
Mientras ella se dirigía hacia una gran puerta barroca, sentía a su corazón queriendo escapar de su pecho. Un frío viento le acarició, fue como un presagio fatal. Sus pasos se hacían más lentos y trémulos al avanzar, sabía que nada podría evitar que esta vez enfrentáse su destino.
Cuando por fin llegó hasta la gigantezca puerta, posó su temblorosa mano sobre ella y, como si hubiese sido una invitada habital de aquel lugar, empujó la puerta con las migajas de fuerza que le quedaban en su tiritante cuerpo. La puerta se abrió un poco, solo el espacio necesario para que aquella mujer pudiese entrar. Todo estaba bañado por una luz rojiza, como si en ese lugar se fabricaran los atardeceres. Proporcional a la puerta todo era grande, lo que hacía que ella se sintiera una diminuta partícula en ese universo.
Atravesó un gran pasillo repleto de fotografías. Los rostros en aquellas fotos le resultaban familiares y a la vez le eran completamente extraños. Cientos de miradas, de sonrisas y de abrazos, de paisajes, flores, aves y besos. Eran como un enorme rompecabezas, pero no podía detenerse. Algo en su interior la forzaba a seguir, era lo mismo que la llenaba de terror.
Pronto llegó hasta una habitación donde todo parecía más pequeño que en el resto de la casa. Empezaba a sentirse más tranquila. Un olor familiar la rodeó, le trajo a la memoria un día lluvioso, gris, curiosamente teñido de caricias; si, cómo olvidar ese día, fue la primera vez en que no tuvo que abrir los ojos para memorizar una imagen, una silueta. Siguió caminando, esperando encontrar el lugar de donde provenía el olor, sin darse cuenta que cada vez se alejaba más y más de la salida.
Repentinamente, una incesante luz, sumamente blanca y cegadora, empezó a inundar el cuarto, ella cubrió sus ojos pero la luz penetraba la ranuras de sus dedos. Cuando por fin pudo abrir los ojos, todo se había desvanecido en el blanco, se había perdido en la lechosa marejada, ahora era un espacio sin principio ni fin; ni un sonido o corriente de aire, interrumpían aquella infinidad. Se escuchó un leve desplazamiento de aire, eran sus rodillas que flaqueaban ante la inminente desolación blanca....
Pensó dentro de si -¿he llegado, este es el lugar del que tanto huí?. No lograba comprender como era que había logrado llegar hasta allí, buscó algo que la guiara, alguna razón extraviada en su mente. En la distancia, un destello llamó su atención, se dirigió hacia él, un lago plateado ondulaba delicadamente en medio del silencio, esa imagen, evocó en su cabeza una linea que había leído en algún libro, alguna vez, ya lejana: "En la nada, a donde van todas las cosas más añoradas y más repudiadas; aquí vive el lado oscuro de la luna y los besos de aquel día lluvioso, viven los sueños caídos en batalla y las canciones para amar y llorar, los lagos de plata y los mares verdes"; pasó un buen rato, si es que en la nada sirve de algo el tiempo, hasta que lo entendió, ella era apenas un recuerdo en la memoria de alguien más.
domingo, 11 de septiembre de 2011
Extrañando
Extrañar.... es un curioso sentimiento, pues se extrañan cosas que no solían estar ahí pero repentinamente se tornan indispensables, como una voz, o una caricia, como una mirada o un sonrisa... así extrañando se la pasa uno, extrañando y deseando, pues siempre se desea más, mejor, lo anterior, finalmente extrañar no es más que desear, que dibujarse paisajes y ponerle árboles de otros colores, climas de otros días. Pero mientras se extrañan ayeres los ahoras se convierten en más ayeres que extrañar, y así, poco a poco todo lo añorado se vuelven cosa de otrora ... No quiero extrañarte, quiero ser un recuerdo vivo, que se renueva a cada instante, una palabra diaria y que el deseo mute en agradecimiento a la magnífica confluencia del universo, que puso estos dos rayos de vida juntos, aunque sea por un momento.
jueves, 21 de julio de 2011
Cosas
Hay cosas que son tan mías que, aunque te diera todo, no podría entregartelas, hay lugares que debo visitar yo sola, hay canciones que debo escuchar en el silencio de tu lejanía... hay tantas y tantas cosas que son solo mías pero muchas más las que, aún queriendo su propiedad para mi, son innegablemente tuyas como mi tiempo y mis pensamientos, no solo los más profundos y secretos, sino cada uno de ellos, cada esbozo tibio de una palabra o caricia, cada mirada picara y cada sonrisa, también, por qué no decirlo, cada lágrima y cada verdad...
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