lunes, 13 de febrero de 2012

Ahora lo sé


Sé que no es sano, intentar girar el reloj de arena,
se que no es adecuado, saber aveces que esconden
esos pequeños granos, pero tome valor, me despoje
del miedo y desenterré una historia, un pasado que
no me pertenece, pero que me ha enseñado muchas cosas.
Te he dado todo, te ofrecí todo de mi, rasgue mis
prendas para abrigarte en invierno, le quite calor a mi corazón,
con tal de que el tuyo no pasara frío, pero hoy un viento que
regreso del pasado, me elevado y me ha hecho chocar con el mundo.
Mujer porque que fuiste a si conmigo, he sido solo tu guardián, y lacayo,
pero tu hacia mi solo has sido cual reina arrogante y misera,
pues para mi solo dejas las migajas que los demás no quieren.
A todos nos llega una luz, pero a mi me ha llegado un sol,
que me ha hecho abrir los ojos y he sabido por fin, que volare solo,
y que dejare tus manos, porque se mujer, lo se ahora, que mi vida,
esta lejos de ti.

Escrito por Alexander Arcos.

Así como la vida las letras suenan mejor compartidas, por eso abro este espacio para los que quieren compartir las letras de su vida.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Travesía a la nada



Hoy te contaré una historia, aunque será como contársela a un niño mientras duerme.

Mientras ella se dirigía hacia una gran puerta barroca, sentía a su corazón queriendo escapar de su pecho. Un frío viento le acarició, fue como un presagio fatal. Sus pasos se hacían más lentos y trémulos al avanzar, sabía que nada podría evitar que esta vez enfrentáse su destino.

Cuando por fin llegó hasta la gigantezca puerta, posó su temblorosa mano sobre ella y, como si hubiese sido una invitada habital de aquel lugar, empujó la puerta con las migajas de fuerza que le quedaban en su tiritante cuerpo. La puerta se abrió un poco, solo el espacio necesario para que aquella mujer pudiese entrar. Todo estaba bañado por una luz rojiza, como si en ese lugar se fabricaran los atardeceres. Proporcional a la puerta todo era grande, lo que hacía que ella se sintiera una diminuta partícula en ese universo.

Atravesó un gran pasillo repleto de fotografías. Los rostros en aquellas fotos le resultaban familiares y a la vez le eran completamente extraños. Cientos de miradas, de sonrisas y de abrazos, de paisajes, flores, aves y besos. Eran como un enorme rompecabezas, pero no podía detenerse. Algo en su interior la forzaba a seguir, era lo mismo que la llenaba de terror.

Pronto llegó hasta una habitación donde todo parecía más pequeño que en el resto de la casa. Empezaba a sentirse más tranquila. Un olor familiar la rodeó, le trajo a la memoria un día lluvioso, gris, curiosamente teñido de caricias; si, cómo olvidar ese día, fue la primera vez en que no tuvo que abrir los ojos para memorizar una imagen, una silueta. Siguió caminando, esperando encontrar el lugar de donde provenía el olor, sin darse cuenta que cada vez se alejaba más y más de la salida.

Repentinamente, una incesante luz, sumamente blanca y cegadora, empezó a inundar el cuarto, ella cubrió sus ojos pero la luz penetraba la ranuras de sus dedos. Cuando por fin pudo abrir los ojos, todo se había desvanecido en el blanco, se había perdido en la lechosa marejada, ahora era un espacio sin principio ni fin; ni un sonido o corriente de aire, interrumpían aquella infinidad. Se escuchó un leve desplazamiento de aire, eran sus rodillas que flaqueaban ante la inminente desolación blanca....

 Pensó dentro de si -¿he llegado, este es el lugar del que tanto huí?. No lograba comprender como era que había logrado llegar hasta allí, buscó algo que la guiara, alguna razón extraviada en su mente. En la distancia, un destello llamó su atención, se dirigió hacia él, un lago plateado ondulaba delicadamente en medio del silencio, esa imagen, evocó en su cabeza una linea que había leído en algún libro, alguna vez, ya lejana: "En la nada, a donde van todas las cosas más añoradas y más repudiadas; aquí vive el lado oscuro de la luna y los besos de aquel día lluvioso, viven los sueños caídos en batalla y las canciones para amar y llorar, los lagos de plata y los mares verdes"; pasó un buen rato, si es que en la nada sirve de algo el tiempo, hasta que lo entendió, ella era apenas un recuerdo en la memoria de alguien más.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Extrañando

Extrañar.... es un curioso sentimiento, pues se extrañan cosas que no solían estar ahí pero repentinamente se tornan indispensables, como una voz, o una caricia, como una mirada o un sonrisa... así extrañando se la pasa uno, extrañando y deseando, pues siempre se desea más, mejor, lo anterior, finalmente extrañar no es más que desear, que dibujarse paisajes y ponerle árboles de otros colores, climas de otros días. Pero mientras se extrañan ayeres los ahoras se convierten en más ayeres que extrañar, y así, poco a poco todo lo añorado se vuelven cosa de otrora ... No quiero extrañarte, quiero ser un recuerdo vivo, que se renueva a cada instante, una palabra diaria y que el deseo mute en agradecimiento a la magnífica confluencia del universo, que puso estos dos rayos de vida juntos, aunque sea por un momento.

jueves, 21 de julio de 2011

Cosas

Hay cosas que son tan mías que, aunque te diera todo, no podría entregartelas, hay lugares que debo visitar yo sola, hay canciones que debo escuchar en el silencio de tu lejanía... hay tantas y tantas cosas que son solo mías pero muchas más las que, aún queriendo su propiedad para mi, son innegablemente tuyas como mi tiempo y mis pensamientos, no solo los más profundos y secretos, sino cada uno de ellos, cada esbozo tibio de una palabra o caricia, cada mirada picara y cada sonrisa, también, por qué no decirlo, cada lágrima y cada verdad...

martes, 5 de julio de 2011

De viaje

Te vas de viaje esperando quizá encontrar algún recuerdo bonito o un monumento magnífico, te vas esperando conocer nuevos lugares, ver lo que otros tanto han visto, te vas por ese sentimiento de ser foraneo, de ser admirado a donde vas. Pero te vas y encuentras más que eso, encuentras un poco más de ti, de tus sueños, de tu vida, encuentras otros motivos y otros caminos. El viaje se convierte en tu hogar por un momento, es allí donde creciste en esas horas de camino, es allí donde forjaste otras ideas que no podian nacer viendo el cielo desde el mismo angulo. Esas nubes son tan distintas, el aire tiene otros matices, la gente sonrie por motivos distintos. Quizá sean las mismas nubes, el mismo aire, la misma gente, quizá lo único distinto eres tú, tú que has hallado un nuevo sendero para tus pasos, una nueva razón para tus días... De viaje, solo de viaje, encuentras lo que siempre estuvo allí y no viste.

sábado, 21 de mayo de 2011

Del amor y otras causas perdidas...

Todo le circunda en redundante algarabía, siendo el mismo toda la locura y toda la pasión que un alma pueda conocer. En el ajetreo de las palabras muchos le confunden con otros estados menos puros, todos le quieren imitar pues a su dialéctica pocos pueden igualar. Emanan de él todos los colores, todas las frases y la fuerza que el hombre solo conoce cuando siente que ya no la necesita. Epitafio de los dolores y póstumo homenaje a las batallas diarias. Es una idea, un ideario, una entelequia y a la vez es el punto más próximo a lo materializable del ser. De rostro en rostro va, de boca en boca, de mano en mano, de corazón en corazón, pero aunque todos le llamen no todos le dejan vivir en su regazo. Bajo el farol mojado de la esquina, sin más luz que un bombillo titilante, él se aferra a la vida, al mundo... 

Algunos dicen que no creen en él, y es que no hay nada que creer, no es una cuestión de convicción, es más como algo implícito, quizá hasta un tanto ilícito, tal vez robado del Olimpo. Sonará exagerando pero no se puede juzgar su inmensidad hasta que  una abrumadora corriente te arrastra cielo arriba.

Le han condenado, maltratado, engañado y estafado, pero jamás olvidado. En su nombre y en su contra se han derramado muchas lágrimas, sin ver que finalmente es el quien trae la paz.

viernes, 20 de mayo de 2011

Mutaciones...


Palpitaciones, súbitas estribaciones huecas (chuecas) del ser,
sentimientos se van vistiendo de amasijo interno, van mutando y gritando.
Se callan las verdades y las máscaras se regocijan en su victoria,
la noche ya no es refugio, es solo la condensación oscura de los silencios.
Va la nota triste de esta canción navegando por mis labios,

sabe a la olvidada dicha de las caricias.

Desde el pedestal de las estrellas 
se entretiene el tiempo con la incertidumbre de los hombres,
juega entre sus dedos con los deseos,
los convierte en pequeños trozos de desencanto.
Las raíces y los tallos se van desmoronando entre las manos
y las arenas bajo los pies se van tragando los dolores.
Cuando las miradas se van haciendo más exactas ( más desdeñosas)
se puede saber que aquello de lo que tanto se huía te ha alcanzado,
te ha tocado y ha dejado un invierno en el floreado jardín.
Sin embargo, el alma es incólume ante el engaño de lo que la circunda,
pues tanto es que muta y regresa a si misma, 
que de impurezas se limpia.